A medida que las temperaturas aumentan en toda Europa durante los meses de verano, queremos compartir información sobre cómo las altas temperaturas ambiente pueden afectar a su cargador.
El cargador supervisa continuamente su temperatura mediante sensores internos que miden tanto la temperatura ambiente como la de los componentes internos clave. Como resultado, las altas temperaturas exteriores pueden influir de forma significativa en el momento en que el cargador comienza a reducir la corriente de carga (derating). Aunque la temperatura ambiente por sí sola no siempre es la única causa, es un factor importante que influye en este comportamiento.
Por este motivo, conviene tener en cuenta las condiciones del verano al cargar. Si su cargador ha comenzado recientemente a reducir la corriente o ha notado una menor potencia de carga durante los meses más cálidos, las altas temperaturas ambiente pueden estar contribuyendo a ello. Un cargador instalado a pleno sol puede alcanzar ya temperaturas de 40-50 °C antes de que comience siquiera una sesión de carga.
La buena noticia es que este es un comportamiento esperado. Los cargadores Easee están diseñados para priorizar la seguridad, protegiendo tanto el cargador como sus componentes internos del calor excesivo. Si las temperaturas se vuelven demasiado altas, el cargador reducirá automáticamente la corriente de carga para garantizar un funcionamiento seguro y fiable.